AMPI 2017

///   FOROS  ///  CURSOS ///  CONGRESOS ///

TRASTORNOS DE LA CONDUCTA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

Frecuentemente observamos comportamientos problemáticos en niños y adolescentes, tanto con sus pares como con adultos, los cuales pueden ser normales de acuerdo a su etapa de desarrollo y en relación a circunstancias determinadas.  

No obstante, cuando dichas conductas  incrementan en frecuencia e intensidad, se convierten en un patrón habitual de comportamiento, tienen un objetivo claro y causan disfunción significativa en uno o más  ámbitos de la vida de la persona, entonces se tiene que sospechar de algún trastorno de conducta.

 

En tales casos es  indispensable  solicitar la ayuda de un especialista en salud mental (paidopsiquiatra)  quien podrá identificar la presencia de un trastorno de conducta y definir el tratamiento adecuado. 


Debido a la problemática que causan estos trastornos en los niños y adolescentes que los padecen y al impacto que tienen en sus diferentes esferas de funcionamiento,  ocasionan   1/3 de las consultas en primer nivel de atención y son el motivo más frecuente por el que los padres y maestros solicitan atención especializada. 

En los últimos años, la agresividad ha incrementado en un 33% las denuncias por violencia en las que en un 10,5% de los casos, los agresores son jóvenes menores de 16 años (INE, 2013).  Se estima que uno de cada cinco niños tendrá a lo largo de su infancia o adolescencia algún trastorno de salud mental y que una gran mayoría de ellos presentará un trastorno de conducta  (NICE 2013). 


La incidencia de trastornos de conducta ha incrementado hasta 5 veces en las últimas décadas. La prevalencia que se ha reportado en los diferentes estudios epidemiológicos en la infancia es aproximadamente de 4,8% a 7,4% en hombres y de  2.1 a 3.2% en mujeres con un inicio más temprano en hombres que en mujeres. En la adolescencia las cifras se sitúan entre 1.5%  a  3.4%. 

Los trastornos de conducta incluyen el capítulo de los  Trastornos Disruptivos del Control de los impulsos y de la conducta de la 5ª edición del Manual Diagnóstico de Enfermedades Mentales, y son: 

• TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE  (TND)
• TRASTORNO EXPLOSIVO INTERMITENTE  (TEI)
• TRASTORNO  DE CONDUCTA  (TC) (TRASTORNO DISOCIAL)
•  TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD ANTISOCIAL (TPA)

Trastorno negativista desafiante (TND)
Patrón recurrente de conducta negativista, desafiante, desobediente y hostil hacia a las figuras de autoridad, con una duración de al menos 6 meses caracterizado por enfrentamiento continuo con los adultos y figuras de autoridad en especial dentro de la familia y la escuela.


Los estudios señalan que entre un 40-60% de niños/adolescentes con Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad tendrán en algún momento de sus vidas, un trastorno negativista desafiante añadido.


Trastorno explosivo intermitente (TEI)

Trastorno caracterizado por la un patrón aleatorio de reactividad conductual agresiva y desproporcionada sin un motivo ni objetivo concreto, ocasionando alteraciones o perjuicios graves en el entorno físico y social y el propio individuo.


Trastorno de conducta (TC)
Patrón de conducta repetitivo y persistente caracterizado por un comportamiento en el que no se respetan los derechos básicos de otros, las normas o reglas sociales propias de la edad.

Trastorno de la personalidad antisocial (TAP)

La persona que presenta una personalidad antisocial manifiesta un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde la edad de 15 años. Entre los compartimientos recurrentes encontramos: fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal; irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones; falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros; despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás, irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas, impulsividad o incapacidad para planificar el futuro, etc.


Elaboró: Dra. Ana Teresa Ballesteros Montero

Timber by EMSIEN 3 Ltd BG